Video multiformato para campañas: del storyboard a la medición
Una campaña de video ya no termina cuando se exporta una pieza horizontal. El mismo concepto debe funcionar en pantallas verticales, formatos breves, distintos espacios de distribución y momentos diferentes del recorrido de una audiencia. Esta exigencia está acercando tareas que antes se resolvían por separado: estrategia, guion, producción, edición, adaptación y lectura de resultados.
La actualización más reciente de las herramientas publicitarias de Google muestra esa dirección con claridad. Para quienes estudian mercadotecnia y medios digitales, el cambio no consiste únicamente en aprender una plataforma nueva. También exige comprender cómo conservar una idea creativa cuando cambia el encuadre, la duración o el contexto donde aparece.
Hechos confirmados
El 27 de agosto de 2026, Google anunció nuevas funciones para las campañas Demand Gen. Entre ellas figura la disponibilidad general de la creación multimodal de video en Asset Studio, un flujo que permite avanzar desde un brief y un storyboard hasta la producción de recursos horizontales y verticales. La compañía también informó que está probando anuncios desde los cuales las personas pueden iniciar conversaciones con marcas mediante aplicaciones de mensajería.
La página oficial de Asset Studio explica que su creación multimodal integra modelos generativos de Google para apoyar la ideación, el storyboard y la generación de piezas. La propuesta busca producir variedad creativa con menos pasos operativos, pero no elimina la necesidad de definir un objetivo, un mensaje y una estructura visual antes de generar versiones.
La documentación de Google Ads confirma, además, que las mejoras de video pueden crear orientaciones adicionales a partir de una pieza original. El sistema puede adaptar un video horizontal a versiones cuadradas o verticales, así como generar cortes más breves. Esas variantes se ejecutan únicamente después de una revisión de calidad dentro de la plataforma.
Demand Gen distribuye anuncios visuales en espacios como YouTube, Shorts, Discover y Gmail. Por esta razón, una campaña puede requerir varios tipos de pieza y proporciones. Google recomienda trabajar con diversidad de imágenes, videos y relaciones de aspecto para ampliar la cobertura del mensaje.

Imagen de Steve Fontanini, Los Angeles Times en Wikimedia Commons. Licencia: CC BY 4.0. Origen.
Qué significa para la formación profesional
La siguiente lectura es una inferencia profesional basada en esas funciones, no un resultado garantizado por la herramienta. Si la producción de variantes se vuelve más rápida, el valor de una persona especialista se desplaza hacia las decisiones que anteceden y siguen a la generación: investigar a la audiencia, plantear una hipótesis, elegir el formato, revisar la coherencia y evaluar el desempeño.
Un storyboard adquiere mayor importancia porque debe anticipar encuadres distintos. Una escena que funciona en 16:9 puede perder información al convertirse en 9:16. Por ello conviene mantener el elemento principal cerca de una zona segura, evitar textos demasiado próximos a los bordes y diseñar planos que permitan recortes sin destruir la composición. La automatización puede proponer una versión; el criterio humano decide si esa versión comunica bien.
También cambia la relación entre creatividad y datos. No basta con producir muchas variantes: cada una necesita una razón para existir. El equipo debe identificar qué variable está probando, como la apertura, la duración, el llamado a la acción o el orden de los argumentos. Si todo cambia al mismo tiempo, la medición pierde valor porque resulta difícil explicar qué elemento influyó en el resultado.

Imagen de EngineerTech en Wikimedia Commons. Licencia: CC BY-SA 3.0. Origen.
Un ejercicio práctico para construir portafolio
Un proyecto académico puede comenzar con un negocio ficticio y un objetivo único, por ejemplo conseguir registros para una demostración. Primero se redacta un brief de una página con audiencia, problema, propuesta y acción esperada. Después se construye un storyboard de seis a ocho cuadros para una pieza principal de treinta segundos.
La segunda etapa consiste en preparar tres versiones: horizontal, cuadrada y vertical. Cada una debe conservar la misma idea, aunque puede reorganizar textos, planos y ritmo. La tercera etapa define una tabla de medición con impresiones, visualizaciones, clics, costo por resultado y tasa de conversión. No hace falta invertir dinero para demostrar el razonamiento: se pueden presentar escenarios simulados, siempre identificados claramente como tales.
El entregable final debería explicar las decisiones, no solo mostrar videos terminados. Un buen caso de portafolio incluye el brief, el storyboard, las variantes, los criterios de adaptación y una lectura de resultados hipotéticos. Así demuestra competencias de estrategia, producción y análisis en un mismo proyecto.
Conclusión
La creación multimodal reduce pasos técnicos, pero aumenta la importancia de formular mejores preguntas. ¿Qué mensaje debe permanecer?, ¿qué cambia entre una pantalla horizontal y una vertical?, ¿qué indicador permite evaluar la pieza? Quien pueda responder con claridad tendrá una ventaja frente a quien se limite a generar versiones sin propósito.
Para prepararse, conviene practicar un flujo completo: investigar, plantear, producir, adaptar, revisar y medir. Si te interesa desarrollar estas capacidades y vincular la creatividad con decisiones basadas en datos, conoce la oferta académica de ESDIE y explora el área de Mercadotecnia y Medios Digitales.
Fuentes consultadas
- Reach more customers with August’s Demand Gen Drop — Google Ads & Commerce Blog
- Multimodal Video Creation in Asset Studio — Google
- About video enhancements — Google Ads Help
- The YouTube Four to drive conversions — Google
Crédito de la imagen destacada. Imagen: Ben2742 / Wikimedia Commons. CC0 1.0 Universal. Página de origen.